Archivo de la etiqueta: Segovia

Cueva de los Siete Altares

Sepúlveda (Segovia) y las Hoces del Duratón

Parque Natural Hoces del Duratón. Segovia

Parque Natural Hoces del Duratón. Segovia

Hemos pasado un fin de semana largo en Sepúlveda (Segovia) para caminar y disfrutar del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón 

Estuvimos en La Casa de la Huerta, una casa  rural con capacidad para 10 personas ubicada en el Barrio de Santa Cruz de Sepúlveda (Segovia). La casa estupendamente equipada, dispone además de piscina (cuando el tiempo lo permite) y tres espacios verdes para que los niños puedan jugar sin ningún peligro (está totalmente rodeada de un cercado de piedra).

Por la tarde, la primera visita a Sepúlveda fue sorpendente,  paseamos desde la Puerta del Azogue hasta el mirador y la iglesia de Nuestra Señora de la Peña. Desde el mirador, las vistas de una de las hoces son maravillosas; además pudimos observar muy bien y sin prismáticos, los planeos de los buitres y cómo acudían a sus nidos. En este paseo algunas muestras de arquitectura civil: la Casa del Moro y religiosa: el Museo de los Fueros (antigua Iglesia). La Plaza de España y las calles de su entorno, la Casa del Parque en la antigua Iglesia de Santiago, la cárcel (recién rehabilitada y que, por problemas de horario no pudimos visitar), las panaderías, tiendas y pastelerías, etc…  ¡qué maravilla¡

La cena en la Taberna de Perorrubio, en Perorrubio (pedanía de Sepúlveda). Un restaurante peculiar que nos habían recomendado; la verdad es que nos quedamos un poco desilusionados: las croquetas muy buenas, la hamburguesa de toro muy normal y el steak tartare con demasiada mostaza.  

Nuestra primera ruta fue cerca de casa, por el Camino de la Ocecilla, paralelo al Río de la Hoz o Río Ayuso. Esa mañana había niebla y era demasiado temprano; a pesar de esto disfrutamos de las vistas del camino, oímos, vimos bastantes aves y , en bastantes ocasiones,  silencio absoluto.

Regresamos a  La Casa de la Huerta para desayunar e irnos hasta otra de las muchas rutas de la zona: la Ermita de San Frutos. Espectacular ruta (es corta, unos 800 metros de bajada que luego hay que subir, obviamente). Tuvimos suerte y la iglesia estaba abierta, así que pudimos disfrutar de su interior. Desde allí las vistas de las hoces y de los buitres (“dimos con su hora de salida”) te dejan sin palabras. Aunque éramos bastantes senderistas no éramos muy bulliciosos, así que pudimos disfrutar también del silencio.

Ese día comimos cochinillo en un restaurante de la plaza de Turégano (a pesar de estar encargado no es de los mejores que hemos disfrutado). Visitamos el Castillo .

Volvimos  La Casa de la Huerta para descansar, por la tarde-noche teníamos la visita teatralizada a Sepúlveda: dos horas de recorrido por la villa que suponen un auténtico viaje en el tiempo al mundo medieval: la presencia de Isabel I en Sepúlveda, los fueros que le fueron concedidos a la Villa y Tierra, los judíos, la vida de los hidalgos… Muy buena, merece la pena hacerla; los niños no pierden detalle: están muy atentos a todo lo que se dice y ocurre durante la visita.

Al día siguiente, la Senda del Puente de Talcano al Puente de Villaseca: una senda larga, de 12 Km de ida, fácil de realizar. Para caminar por esta senda es necesario solicitar un permiso en la Casa del Parque ( 921540322 cp.duraton@patrimonionatural.org) , ya que,  es camino restringido los primeros siete meses del año. Se dan 20 permisos diarios en grupos de no más de cuatro personas. Nos resultó sorprendente que algunos senderistas no solicitaran el permiso y se jactaran de ello: “lo habían hecho así toda la vida”. 

La ruta no hay que perdérsela: el canto de los pájaros, en ocasiones el silencio y, como no, el planear de los buitres. Cuando está finalizando la ruta, a la derecha del Puente de Villaseca, la Cueva de los Siete Altares cuya puerta está cerrada con una reja  que permite ver, solamente, los dos primeros altares.

Cueva de los Siete Altares

Cueva de los Siete Altares

Al finalizar esta ruta, pasado el Puente de Villaseca, un chiringuito en el que reponer fuerzas. Puedes llevarte bocadillos y comprar la bebida. Una buena zona de descanso para continuar con la Senda de la Molinilla , un paseo después de la comida. Senda lineal muy fácil , no llega a los 2 Km (ida). Además del paisaje, varias cuevas de eremitas, de acceso complicado que, además, no están en buen estado.

Esa noche hicimos una estupenda barbacoa en La Casa de la Huerta.

Al día siguiente, ya había que volver a casa. Pero antes nos fuimos a visitar Pedraza; un paseo por el pueblo que cada vez está más rehabilitado, limpio y bien conservado. Por supuesto, un excelente lechazo asado, en esta ocasión en La Olma de Pedraza.

Un maravilloso y largo fin de semana que nos dejó muchas ganas de volver a Sepúlveda y al Parque Natural de las Hoces del Río Duratón .

 

 

 

 

 

 

 

Madriguera. Segovia. Pueblos rojos

Los pueblos rojos de Segovia y la cueva de Los Enebralejos

Madriguera. Segovia. Pueblos rojos

Madriguera. Segovia. Pueblos rojos

Una excursión estupenda desde Madrid: fuimos a zona de los pueblos de rojos de Segovia; a una hora escasa de Madrid. En concreto visitamos: Villacorta y Madriguera, para terminar en la Cueva de Los Enebralejos.

Estos pueblos se encuentran en la parte segoviana de la Sierra de Ayllón (en la parte de la provincia de Guadalajara se encuentran los pueblos negros).

Los pueblos rojos deben su “apellido” al material con el que se construyen sus casas: arcilla y piedra rojiza. Los dos que visitamos: Madriguera y  Villacorta están muy bien conservados; un placer pasear por ellos. Además, a pesar de ser agosto, se paseaba “sin calores” a mediodía.

Nos recomendaron comer en “La Pizarrera” y así lo hicimos. Es un “restaurante con  huerto” y pudimos disfrutar de una comida excelente en un patio enfrente del bar-restaurante. Unos de los platos que más nos gustó (además de unas supercroquetas caseras) fueron las flores de calabacín en tempura …. ¡fantásticas¡

Flor de calabacin en tempura. La Pizarrera. Madriguera. Segovia

Flor de calabacín en tempura. La Pizarrera. Madriguera. Segovia

Imágenes parecidas nos encontramos en Villacorta. Otro pueblo rojo muy bien conservado que pilla de camino hacia Riaza y la Cueva.  Antes de llegar realizamos una parada en el Santuario de Nuestra Señora de Hotanares un edificio del siglo XVII rodeado de un paisaje espectacular. Tiene una área de recreo con mesas, etc … para pasar un día de campo. Es imprescindible realizar una visita al mirador para apreciar la maravillosas vistas.

De allí, atravesando Riaza, nos acercamos hasta Prádena de la Sierra para visitar la cueva de Los Enebralejos. Un recorrido de unos 45 minutos. Es recomendable llevar zapato cerrado (no dejan bajar con zapato abierto) y también una chaqueta; de esta manera se puede realizar la visita de la cueva disfrutando de las formaciones calcáreas y no pendiente de:  ”me voy a escurrir, ¡que frío hace¡…”

La visita merece la pena, nuestra guía (no recuerdo su nombre, ¡lo siento¡  solo que era originaria de Aranda de Duero) fue excelente: mi hijo estuvo muy atento durante toda la visita, no paró de preguntar miles de curiosidades que le surgían ….

Palacio Real de Riofrío, Segovia

Palacio Real de Riofrío y La Granja

Palacio Real de Riofrío, Segovia

Palacio Real de Riofrío, Segovia

Nos fuimos hasta Segovia a pasar el día, en concreto al Palacio Real de Riofrío. Estupendo sitio para disfrutar de la naturaleza. Es un palacio construido en un coto de caza, el de Riofrío, con 625 hectáreas de bosque cercado con tapia de piedra. Además de la visita guiada al palacio, muy amena por las muchas curiosidades que se cuentan. En esta ocasión incluso para los niños (eran bastantes ese día): les explicaron que la reina Isabel de Farnesio (quien ordena la construcción del palacio) y su esposo (Felipe V) marcaban los cuadros que eran de su propiedad: el rey con una cruz en la parte inferior derecha y, la reina, con una flor de lis. Como os podéis imaginar en el palacio hay bastantes cuadros, fue todo un incentivo (localizar los cuadros del rey y de la reina) para realizar la visita sin un “cuando termina”.

Este palacio contiene un museo de caza. Lo más interesante de este museo, desde mi punto de vista, los dioramas. No recuerdo el número de los que vimos, pero sí que eran bastantes las escenas de animales en su hábitat. Todo de fauna española, alguna de ellas (actualmente) en vías de extinción.

Comimos en el restaurante del palacio. Bastante bien, tanto la cantidad y calidad de la comida, como el precio.

Palacio Real de La Granja de San Ildefonso

Palacio Real de La Granja de San Ildefonso

Continuamos viaje hasta La Granja, a unos 20 kilómetros de distancia. Una parte de la carretera transcurre por el bosque del palacio de Riofrío. Hay que ir a poca velocidad, así podréis disfrutar de ver animales en libertad. Nosotros vimos dos estupendas manadas de gamos. Nos comentaron que, normalmente, los animales están cerca del palacio, pero ese día éramos demasiados coches de visita y no se acercaban.

En el Real Sitio de La Granja vimos el palacio y disfrutamos de manera especial las fuentes de los jardines. Las fuentes, aunque no estaban en funcionamiento,  resultan maravillosas.  Cuando se vean soltando agua deben ser espectaculares. Se suelen poner en marcha con el buen tiempo, a partir de mayo (ver horarios) . En cualquier caso, merece la pena un paseo por los jardines.